Venecia-Ljubljana II (La chica del tren y Giorgio)
Mayo 5, 2008
Jugamos a las cartas la mayor parte del tiempo. Hacia el medio del viaje, hay una chica con rasgos eslavos(o eso es lo que nos parece a nosotros) sentada al lado de nosotros, que va sacando comida poco a poco de su enorme bolso. Empezamos a hacer bromas (En voz alta, cómo no) primero sobre las ganas que tenemos de comer, luego sobre el aparente almacén infinito de comida que que es su bolso, y finalmente Patri se pregunta donde meterá tanta comida porque está bastante delgada, a lo que se responde a sí misma “¡La caga, como tú, Simón!”. De ahí a un rato, la chica se gira (Después de media hora de coñas y risas) y con marcado acento andaluz nos dice “¿Tenéis mucha hambre?” Nos quedamos volados y reaccionamos los más natural que podemos dentro de nuestra voladura.
La chica parece muy maja, y entre divertida, y mutuamente avergnzados(Sobre todo nosotros), empezamos a hablar con ella, no sin antes advertirnos que cuidado con el castellano, que nos pasará a veces, que en Eslovenia hay bastante gente que lo habla (Y en otros lados también). Se llama Maika, tiene 25 ños y es de Huelva. Está de erasmus en Ljubjlana y nos cuenta cosas de la ciudad. Nos habla del sistema de vales de comida para estudiantes, muy asequible, que la ciudad es muy bonita y tranquila… pronto se une a la conversación un chico llamado Giorgio, de 20 años, que va a Ljubjana a una Rave y vuelve al día siguiente. Su español es muy bueno (También habla inglés y algo de alemán, además de italiano) porque estuvo un verano trabajando en Benidorm. Tiene planes de irse a vivir a Copenhage, porque no le gusta Italia. Maika nos cuenta que Ljubjlana es muy pequeña y segura y nos dice que hay una zona para salir de ambiente alternativo, que se llama Metelkova, que son casas okupadas y convertidas en locales de música y así…También nos dice que es más barato comer en restaurantes(que son bastante baratos) que comprar comida en un súper(que está al mismo precio que en España).
El paisaje se nieva totalmente y la visión por el cristal del tren me recuerda a El Baile de los Vampiros, de Polanski. Maika tiene en su móvil la melodía de Amelie. Me siento una friki de libro. Llegamos sobre las 7:30 pm, y todo está oscuro y nevadísimo, lo cual nos emociona mucho. Nos despedimos de Maika que no va a salir porque está muerta de cansancio, pero nos da su número de móvil por si necesitamos cualquier cosa (También nos aconseja sobre Budapest y sus termas) y nos dice que el jueves también estará por Praga e igual coincidimos, quién sabe. Giorgio decide venir con nosotros a cenar y a ver Ljubjana (Hasta medianoche no va a ir a la rave y nosotros a las 2 am cogemos un tren a Budapest). Vamos a dejar las mochilas a la consigna, que esta vez son unas grandes taquillas y nos cuestan 3 euros 24 horas (1euro cada uno, pues conseguimos meter todo en una milagrosamente). Vamos a la billetería a preguntar por el nocturno a Budapest y nos dicen que no hay problema, reserva ni suplemento. Genial. Salimos a la calle, está precioso, todo nevado, aunque hace bastante frío.

1)Nieve!!!! 2)La plaza donde encontramos a Francisco 3)Los 3 empapados 4)Iluminación de un edificio cualquiera